El Empampado Riquelme - Francisco Mouat




“La tarde del jueves 2 de febrero de 1956, Julio Riquelme se subió al tren Longitudinal Norte en La Calera con destino a Iquique. Iba al bautizo de uno de sus nietos. El viaje duraba tres días y tres noches. Pero Riquelme jamás llegó al puerto del norte. La última vez que alguien lo divisó fue arriba del tren, cerca de la estación Los Vientos, cien kilómetros al sur de Antofagasta. Desde entonces nada se supo de él. Solo historias de fantasía y después el olvido. Hasta que en enero de 1999, casi medio siglo después, apareció Riquelme en medio del desierto de Atacama, solitario y abandonado junto a sus pertenencias. ¿Qué pasó realmente con él? ¿Por qué su misteriosa desaparición fue rodeada de tanto silencio? ¿Cómo fue posible que en 43 años no se supiera nada de su existencia?”
Julio Riquelme y su esposa.
Los relatos sin respuestas son toda una tentación. Es cuático el eludir el enganche que provoca una ‘historia real’ cuando la base de la misma parece tan sacada de la ficción. Cuando una situación que evade las respuestas a toda costa da lugar a una historia con aristas tan ricas, pero sobretodo cuando dan pie a un montón de suposiciones que atacan con muchas posibilidades al lector. Y es que no leía un relato local así de potente desde ‘El Río’ de Alfredo Gómez Morel, y eso ya es mucho decir.
Porque  al final es un reportaje que termina siendo una reflexión sobre desapariciones y ausencias. Empezando estas últimas mucho antes que las primeras. Sobre lazos y culpas. Sobre no conseguir sobrellevar el peso de los años y de como errores que se van sedimentando imperceptiblemente sobre tu historia, van cargándola hasta hacerla insoportable. Pero antes que todas esas cosas, es una historia sobre padres e hijos.
“Toda genealogía tropieza con el vacío”
En Batman V Superman, Bruce Wayne se para ante la tumba de su fallecido padre y dice que él ya es más viejo que lo que su padre alcanzó a ser. Denotando poco disimuladamente amargura con ello y dejando en el aire ese enigma que muchas veces son para los hijos los padres. A Ernesto Riquelme le sucede algo similar. Muchas veces la imagen del padre tiene mucho de mítico y al ser básicamente una entidad edificada en historias, por defecto va mutando.
“Ernesto Riquelme Chávez tenia 63 años cuando apareció su padre, muerto, en el desierto. Julio Riquelme Ramírez había alcanzado a vivir solo 58 años. Los números aquí no están puestos para hacer estadísticas o matemáticas. Estos números hablan de una ecuación existencial: el hijo descubre a su padre muerto y verifica que su papá era, en el momento de su muerte, más joven que él.”
En el caso de Julio Riquelme la imagen del empampado pasa de ser el padre que los abandona o no se interesa en construir un lazo, a convertirse en el que se desvanece. Y se siente lógico porque más para mal que para bien, en una tierra de desaparecidos, tuvieron que pasar 40 años recién para resignificar este desvanecimiento.
Ernesto Riquelme y familiares llevando el ataúd del empampado.
Los fantasmas toman formas sumamente dispares dependiendo del cariz que decida darle quién tiene que aguantarlos. Me gusta esa traducción del sentimiento. Del peso que tengan las historias sobre esa persona. De la sensación que cuando algo se cree abierto se asimila como tal y se mimetiza con el resto de los días. Una mimetización tal que termina siendo invisible. Adecuándose a los espacios, pegándose a ellos. Sean en palabras, sean en lugares ya deshabitados.
“El alma humana es vacilante y contradictoria: si nadie te apura, si tu trabajo no está en juego, si puedes seguir levantándote tranquilo en la mañana para hacer tus cosas, si tienes rabia porque te sentías abandonado, si la desaparición de la que hablamos no te quita el sueño, si la vida continúa y no nos deja pegados en el recuerdo, si no sabemos o creemos que no sabemos qué pasó realmente, es más fácil olvidar. Y eso ocurrió con Riquelme: los que tenían que recordarlo lo olvidaron, y el resto se sumó al silencio”. 
Hasta que cambia. Hasta que todo se vuelve a resignificar.
Y luego…
Se reescribe la historia y el mito se transforma. Y con ello quedan tan pocas respuestas como certezas. Salvo una quizás: la figura del padre siempre es un enigma. Uno lejano. Uno ausente. Porque mucho hay de preguntas sin respuestas en relaciones que se construyen sobre incertidumbres.
“Lo menos estático de todo es nuestra propia historia se nos dice en un párrafo de este libro ¿Habrá alguien contándome? ¿Podré ser una historia? ¿Estaré ocurriendo?”
Viaje de Mouat a la pampa, el funeral y comitiva.
Me agrada como Mouat va hilando todo. Un cruce entre el dato duro así como el acompañamiento que hace de los protagonistas de la historia. Desde el describir la aridez de una estación abandonada hace años hasta la búsqueda de respuestas en lugares poco ortodoxos al final. Y es que es tremendo también como el paisaje, todo ese escenario en el que se desenvuelve este relato igual está muy bien edificado. El desierto da miedo porque es un monstruo que devora personas y regurgita historias. Un intercambio tan cruel como lo es también el desaparecer.
“El desierto de Atacama es más tenebroso, no hay maleza, no hay nada: puras piedras. El desierto de Atacama es un paisaje de marcianos.”
* Las imágenes pertenecen al libro Empapado Riquelme del Autor Francisco Mouat Cruxatto, edición 2018, Lolita Editores.

La extinción de los coleópteros - Diego Vargas Gaete




Han cachado cuando algo tiene muchas características que te gustan pero de alguna manera en el total, como un todo, no te seduce el resultado. Algo así me pasó acá.

En general me agrada la estructura de párrafos cortos que van armando una historia desde diferentes frentes hasta conseguir armar un mapa total. Me agrada también las ideas más descabelladas como lo es lo de la lavadora, el viaje en el tiempo, el futuro, la extinción de los bichos, o lo truculenta que es la historia de ese sótano bajo el colegio alemán donde se tortura con las consiguientes secuelas que se sedimentan en la psiquis del guardián de ese secreto. Me agrada todo ese costado que roza el thriller y el scifi. Así como el humor de la historia del abogado y su correspondencia.

No obstante, no hay nada en este libro que crea no pueda olvidar con el tiempo. Ni su estructura, ni sus temas.

*Al menos aprendí el nombre científico de los matabuey, que era un bicho que buscábamos cuando chicos en el campo (Acanthinodera cummingi).

Jeidi - Isabel M.Bustos




Me gustó harto. Tal vez por ratitos pareciese que se está adentrando demasiado por el lado inocentón meloso chistoso, no obstante es entonces cuando hábilmente deciden retomar las vertientes más feas de lo que significa vivir en el campo: ser casi analfabeto y estar enterrado en la más terrible de las pobrezas.

Pareciese que ensalza lo bucólico más en ningún momento deja de sacar esos trapos sucios que de alguna manera igual lo definen.

El trago, la religión, la superstición y la ignorancia son la constante. Pero hay sueños también, sueños chiquitos pero importantes. Como el espíritu de esas películas de niños chicos en los ochentas, pero en un pueblo aleatorio cerca de Talca. Sin gringos ( o casi). Y con mujeres.

Los personajes si bien parecen caricaturas, no dejan de ser menos entrañables por ello. Además que Isabel M. Bustos los esboza súper rápido y de una forma bien bonita.

Marqué caleta de pasajes:

“Además de los funerales, la misa del domingo es la única ocasión en que se reúne todo el pueblo. Todos menos el bombero, que es masón. Aunque no tiene idea de lo que es eso, saben que no cree en Dios y que el fuego es cosa del diablo, así que nadie lo llamaría si se incendia algo; mejor arder aquí que allá abajo en el infierno”

“Se sienta tímidamente al lado de Güindsurf que tiene cinco años y es su preferido porque siempre le pregunta cosas de ella y eso no pasa muy seguido. Además le gusta su nombre. La señora Gladys dice que lo sacó de unos lolos curicanos que iban al lago Vichuquén y se quedaron en pana frente a su casa. Llevaban esas tablas raras”

“Le da como un mareo cósmico hacerse cargo de una situación tan peliaguda, pero sabe que su amiga es una santa y la necesita a ella, porque la pobrecita es, además de guacha, huérfana y no muy pilla”

“Es divertida la vejez cuando está lejos”

“Jeidi se hincha de emoción. Si el abuelo le cree, al diablo con el resto. Por su puesto que se arrepiente altiro de pensar en el Cola de Flecha y se hace tres pequeñas cruces sobre el corazón con el pulgar mientras repite tres veces ‘vade retro’; así le enseño que se hacía la Vicky después de ver El Exorcista”

“Le traen cartas, globos, dulces, ropa de guagua, peluches. Vicky los acumula en una carretilla, sin entender por qué a alguien podrían gustarle los peluches. De partida, no se comen”

“Al verle la cara, lo primero que piensa es que ojalá su hijo salga con esos ojos como el río Claro y de pestañas negras y tupidas. Lo que es ella, tiene pestañas de chancho”

“Sabía que sería rubio como el choclo”

“Los entierros de dinero son los tesoros con que sueñan los niños por esos lados donde no hay bancos…Cavaban tardes enteras esperanzados, gastando mentalmente el dinero. Por supuesto, sabían que si llegaban a encontrar uno no podían usarlo hasta pasado un año. Si no, uno se muere, como ese ignorante de la ciudad que desenterró una olla de fierro llena de monedas, se compró un auto altiro y chocó contra un árbol la misma noche”

Pobres Diablos - Cristian Geisse



Siempre recuerdo cuando mi papá, hombre de campo, contaba historias inventadas sobre el diablo. Sobre que a fulano, probablemente con harto vino encima, se le apareció el diablo en tal lado o a este otro que terminó curado en su camioneta debajo de una cascada también lo vio. Que cuando los perros lloran es porque anda el cachudo por ahí, etc.

El diablo es un tema recurrente en el imaginario colectivo y adopta formas muy variadas, desde el ente que te puede conseguir placeres varios a cambio de algo, hasta el que de alguna manera solo representa la maldad. Ya sea en forma de hombre de negro, de chivo o derechamente de las alucinaciones del vino: el diablo tiene mil formas y este libro mediante dieciocho cuentos parece tratar de abarcar harto con un resultado peculiar por momentos, escatológico en otros, pero sumamente orgánico en su mayoría.

Dividido en tres partes, de seis cuentos cada una. La presencia del 666 es el recordatorio constante de sobre que estamos hablando.

Hay cuentos que me gustaron harto, ‘¿Has visto un dios morir?’ por ejemplo trae consigo el tema del ñache y las alucinaciones, además está hermanado con otro excelente cuento como lo es ‘El Gallo Negro’ que tiene una estructura de circularidad temporal que me gusta harto, de hecho se parece caleta a un truco que usaron los Coen en ‘Inside Llewyn Davis’.

‘La Negra’ es lo más cercano a The Witch que he leído, solo que no hay brujas ni familias protestantes exiliadas, más si cabras diabólicas y muchos viejos curados. Porque no hay nada que cause más terror que un grupo de personas solas y borrachas en medio de la nada del campo. De esos puebluchos que son más vacío que pueblo, donde el viento es la única banda sonora posible.

‘Calixto Gómez’ que nos dice que el diablo también está ahí, en la pobreza violenta de las poblaciones. Así como ‘El Cachúo’, ‘El Duende’ y ‘La Culebra’ parecen algo repetitivos pero refuerzan la idea que el diablo también está en cuestiones como ese alcoholismo mitificado. Por último ‘Fue como un padre para mí’ y ‘Seguir aquí’ donde el autor da rienda suelta al lector para que sienta repugnancia por los sucesos de ambos cuentos.

Me gustó bastante. Eso si, podrían haber sido menos cuentos a costa de sacrificar el seis seis seis.

“Me buscaron para que trajera a mi abuelo y viéramos al dios morir. Hasta plata me ofrecieron. Y es que hay algunos trastornados a los que les gusta tener malos sueños, son como esos giles que duermen con los brazos cruzados sobre el pecho para tener pesadillas.”

“Ese hueón es poeta. Los poetas son así: feos por fuera o feos por dentro. A veces las dos al mismo tiempo.”

“No, no había forma de perdonarse. Sentía las lágrimas acumularse atrás de sus ojos. Esas lagrimas nunca saldrían de ahí.”

“El Cachúo es para algunos el enemigo número uno del curao: después de muchos días tomando te agarra y te sacude, con pesadillas, paranoia, sentimientos mortales, pánico, sueños premonitorios de la muerte de los que más amas. La deformidad. La hediondez. La enfermedad. Le dicen el Cachúo, porque en casos extremos uno ve, ve al ser maligno que trae la cuenta y hace pagar las cuotas de la deuda y el exceso. Y le dicen así porque se supone que es el demonio.”

“¿Eres acaso nuestro señor Jesucristo?- preguntó.
-El hombre lo miró con la boca abierta y los ojos vidriosos, extraviados.
-¿Quién pregunta?- dijo con voz aguardentosa.
-Soy el hijo de Eugenio Chacana.
-¿Y quién es ese hueón?-respondió mientras se llevaba la botella a la boca y tomaba un trago de pisco.
-Es el hombre más bueno del mundo.
-¿Y qué me importa a mí? ”

Matadero Franklin - Simón Soto




Hay cosas que me gustaron mucho, otras que menos. Algunas que vienen -me imagino- del oficio del escritor de series que tensiona hasta el rompimiento al lector, así como ciertos acentos cosméticos que parecen algo artificiales dentro de un mundo aparentemente mucho más orgánico y de ritos más menos sabidos, la sobremitificación de los mismos no queda siempre bien.

Las aspiraciones son altas desde la contraportada al mencionar a Fargo, y algo de eso hay, de hecho creo plasma sumamente bien el espíritu de su aspiración: para ciertos hombres su mundo se acaba y necesariamente estos fines de época se zanjan con sangre. Sangre que marca la línea de término. Personas que ven como su modo de vida se desvanece, mientras comienza otro, más menos igual que el anterior pero siempre más violento y sin códigos. 

Es sabida la inclinación de Soto por lo macabro, por explorar la violencia como medio de lenguaje, y resultaba súper bien en 'La Pesadilla del Mundo' y acá también, solo que siento que la anterior poseía más literatura que artificio y acá no puedo evitar observar ciertas costuras en la creación del mundo. La necesidad casi implacable (y latera) la mayoría del tiempo de aludir a la comida como un eje para que nos familiaricemos, a tal punto de iniciar casi cada capítulo con lo mismo.

“Están sentados en torno a la mesa. Hay botellas de vino y jarras de pipeño, ensalada de tomate con cebolla, de lechuga y coliflor.”

“Torcuato, sentado junto a sus hombres, da cuenta de una cazuela de vacuno. Le gusta rociar sobre el caldo cilantro picado…Torcuato deja la cuchara junto al plato e introduce un pan amasado en el ají pebre.”

“Se vuelve a hacer el silencio. Los únicos sonidos provienen de los vasos de vidrio, de las gargantas que tragan, de las bocas y los dientes que mastican la pichanga y los trozos de arrollado de huaso que están al centro de la mesa.”

“Doña Felicia está concentrada en los enormes fondos humeantes, repletos de perniles jugosos, papas cocidas, chunchules en cocción antes de ir a la parrilla y ensaladas de tomate, lechuga y habas con cebollas…”

“Come junto a Manuel, el Loco Placencia y a Venancio; arrollado de cerdo, papas cocidas, ensalada de lechuga, pebre y pan amasado.”


No obstante si dejamos de lado las maquetas con la que intenta darle forma a su mundo, los personajes si funcionan muy bien. Torcuato y el Lobo Mardones como antítesis del respeto y el odio así como los engranajes principales que van deformando las vidas de todos los habitantes del barrio Matadero. Siendo ambos los pilares en los que se sostiene esta novela con forma de western y tiempos violentos condenados a repetirse.

Niños del Cerro - Lance (2018)



Hay cierta belleza en la fractura. No es tan visible ni evidente como la que usualmente se puede encontrar en los remansos o en la observación de una escena a la que nos acostumbramos. Y es que el desafío de poder encontrar méritos en los quiebres de un soporte no es un camino exento de espinas. Más efectivamente puede ser uno bastante interesante que recorrer.
“Qué hacer si nada me parece bien/ si nada parece estar de acuerdo con lo que creo yo”
Esa línea de ‘Sufre’, la canción que abre “Lance” el esperado segundo disco de Niños del Cerro, puede parecer una guía al momento de decodificar las rutas que toma la estética del grupo. No obstante si lo que se busca es entender la sonoridad del elepé será la canción ‘Lance’ a la que debemos acudir: una colisión premeditada entre melodías y jams que no solo desafía a quien las ejecuta sino que también a un escucha que debe abandonar la sutileza a la que nos acostumbramos en esa alegoría periférica que era “Nonato Coo” (2015), para adentrarse de lleno en una tormenta desordenada que colisiona a cada segundo, extendiéndose y con más de un cambio abrupto.
Discos sobre rupturas y fines de etapas hay cientos y cada cual consigue encontrar una forma que le sea propia para contar su proceso. Sin recurrir a recursos ajenos el hilado sonoro se vuelve bastante distintivo acá. Las melodías son potentes y a la vez te enrielan con facilidad -al menos la suficiente- para que la sacudida de la batería/guitarra no sea tan radical como para perder el rumbo. Y es que hay mucho de ello. Un ciclo extendido entre reposo y exaltación, sosiego y derrumbe. No son tiempos para anidarse en una sensación dominante. Virar a cada rato parece ser el norte y la única solución con la que pudieron dar en esta pasada.
La melancolía, muchas veces romantizada y suavizada, aparece retratada como un dolor de espalda, como una incomodidad que busca ser asimilada por lo que es al final: un ruido constante que se estrella y rehace la idea romántica del final. Si bien ‘Las distancias’, con la compañía de Martina Lluvias, no deja de ser dolorosa se parece más a lo primero musicalmente, pero en el apartado lirico si es mucho más pesimista:
“Tarde me senté a ver (sólo a ver)/la diferencia entre (hoy y ayer) y comprender (lo que fue)/ haber culpado de todo a las distancias.”
‘Contigo’ fue el auspicioso primer adelanto pero que una vez entremezclado con otras canciones parece más un vestigio del ánimo imperante de “Nonato Coo”. Podría ser un nexo, pero está más imbuido de la urgencia del debut. No así ‘Flores, labios, dedos’ que por forma parece mucho mejor acoplado (y de hecho tiene una batería tremenda de José Mazurett). Por colaboraciones tampoco se queda atrás. ‘El sueño pesa’, con Chini Ayarza, suena tan bien como se intuye en el papel y algunas piruetas sonoras del final que enriquecen los ribetes que pueden alcanzar las composiciones.
De hecho el mismo cierre con ‘Melisa/Toronjil’ (que no puedo eludir que me termine evocando al “Parsley, Sage, Rosemary and Thyme” de Simon & Garfunkel aunque sea por nombre) despliega esa animosidad que se venía describiendo más arriba, aunque en esta pasada musicalmente es más distintivo la ejecución de cada miembro de la banda.
“Vamos a sanarnos de verdad si dejamos pasar días infinitos de abrazar la pena que nos da”
Resumiendo, de alguna manera sin ser compacto como su predecesor, “Lance” no teme abrazar sus pesares y sonar desde la fractura misma, o citando las palabras del mismísimo Simón Campusano, no deja en ningún instante que el susto se trasforme en miedo.
Las oportunidades que ofrecen las crisis nunca parecieron mejor aprovechadas, así como tampoco faltó el coraje para sortearlas.

Planetas Invisibles: Antología de ciencia ficción china contemporánea - Ken Liu y varios autores


A veces enfrentarse a una etiqueta trae consigo cierto prejuicio acerca de la cosmovisión con la que se abordarán las temáticas. Y me pasaba con cuática en esta compilación de ciencia ficción china, no obstante es tan amplio el abordaje y desarraigada la gama de intereses que mueven a los autores, que más allá de mis aprehensiones sobre los entornos de cada cuento, el libro me supo muy diverso en el trasfondo de sus historias.

Relatos amplios y desligados entre sí, tanto como la voz (con todas las pérdidas que se intuyen al ser una traducción al español del inglés y esta última del chino) de cada autor.

Hay caleta de versatilidad para hablarnos sobre nosotros. Sobre el terror social, sobre las bondades y oscuridades de lo que significa atisbar el futuro. Sobre hacia dónde vamos y como se vislumbra un mañana de distancias variadas pero igual de intrigantes.

La estructura de la compilación tiende a mostrar varios escritos de cada autor en desmedro de presentar mayor variedad de escritores. Aun así la versatilidad de cada escritor en cuanto a relato es bastante alta.

Por ejemplo : ‘El año de la rata’ de Chen Qifan parece un relato de terror bélico. Parecido a la sensación de cosas como el Vietnam de ‘Deerhunter’ o el capítulo ‘Men Against Fire’ de Black Mirror. En cambio en ‘El pez de Lijiang’ me parece es donde aborda una faceta más existencialista al situar a sus personajes en un entorno artificial que en todo momento trata de simular ser real, pero con una falta de autenticidad tal, que contamina incluso las relaciones que se pudiesen construir. Un mundo sin elecciones ni opciones, un mundo tan prefabricado como vaciado de significado

Los relatos de Xia Fia por otro lado entrecruzan una herencia espiritual con toques de tecnología. Como en ‘Cientos de fantasmas desfilan esta noche’ donde espíritus conviven con robots en una simbiosis decadente y solitaria. Parques de atracciones sin visitas ni futuro. ‘La tumba de las luciérnagas’ de Cheng Jingbo comparte esa misma mezcla entre fantasía y ciencia atropellada pero funcional.

‘El Verano de Tongtong’ toca otras fibras, siendo mucho más enternecedora. Le encuentro un paralelismo con el cuento final de Liu Cixin: ‘Cuidando de Dios’ que va por ese lado de la orfandad de los abuelos. De esa especie de páramo en el que quedan tras ‘jubilar’ aunque sin renunciar a su propia importancia. La terquedad de no dejarse aplastar nunca porque básicamente,la dignidad sigue siendo el último recurso al que uno se puede aferrar. 

‘La ciudad del silencio’ de Ma Boyong y ‘Entre los pliegues de Pekín’ de Hao Jingfan van más por el lado de los constructos sociales. Siendo el primero influenciado literalmente por 1984 y el segundo sobre la compartimentación que se realiza entre las clases sociales. 

Tal vez la ejemplificación tiene muchas costuras, más no por ello, deja de ser dolorosa.

‘Chica de compañía’ de Tang Fei es una propuesta extrañamente similar a May Kasahara de Crónica del pájaro que da cuerda al mundo.

Es sin embargo Liu Cixin probablemente quien me dejó más intrigado con sus cuentos. El Circulo y Cuidando de Dios tienen una forma menos pesimistas que las anteriores. Vislumbran de alguna manera que pese al continuo ensayo y error en que se va construyendo un colectivo (pese a que la sensación que prima es la 2da) el toque de optimismo -y ese aparente gancho- que busca gatillar la búsqueda por sobre la conformidad, es sencillamente maravillosa.

Me quedo al final con lo que dice Xia Jia:

“La ciencia ficción es una literatura siempre en proceso de ‘llegar a ser’, una literatura nacida en la frontera (el límite entre lo conocido y lo desconocido, el sueño y la realidad, el yo y el otro, el presente y el futuro, Oriente y Occidente) que se renueva en la medida que la frontera se mueve y migra.”

Saga Vol.09 - Brian K. Vaughan/Fiona Staples


Hay ciertas certezas con cómo se va construyendo Saga:

-El eje temático de arco en arco varía según los temas que conflictúan a Vaughan
-La historia principal parece irse moviendo en un segundo plano y no necesariamente rápido, pero si con repentinos aceleramientos o giros que a veces quedan mejor que otros.
-Los paréntesis entre arco le dan un tono capitulado que hace que su lectura sea más cómoda en TPBs.

Por lo demás y luego de anunciar que este tomo será el último número antes de un hiato de un año, los tópicos que señala el compendio están súper interesantes: El legado de la violencia, la influencia del periodismo, etc. 

Sin más, los primeros números son más reflexivos y se adentran en construir y responsabilizar la labor de contar historias, de armar ideas y de las ondas que estas terminan teniendo en quienes las consumen. Acá igual hace uso de un emparejamiento con la violencia y como esta tiene efectos similares, y por ende ambas deben ser tomadas con cuidado. A su vez no desestima las trabas a las que están anquilosados los medios: la moral del público, quien detenta el poder, etc.

Las figuras paternas y cómo al crecer la deificación de la mismas va cediendo terreno. Hay mucho paño que cortar en esta pasada. Las decisiones que tomamos no siempre llevan a los resultados que esperamos, pero al menos, si definen quienes somos.

Me gustó harto el volumen ¿Para qué voy a andar con cosas? Tal vez casi tanto como el 7el 2 y el 1.

Las últimas 5 páginas son tan definitorias y dolorosas como cabría esperar también.

"The most important moments in our life rarely take place on some numerically significant date. Most of the time, we don't even realize we lived through something worth commemorating until long after it's already ended."

"-Why, because you think made-up stories have never resulted in actual casualties. Putting new ideas into another person's head is an aggressive act, and aggressive acts have consequences.

Face it. You can be a writer or a pacifist. But you can´t be both."

Nancy - Bruno Lloret



Hace caleta que no podía leer algo. Y qué bacán poder empezar de nuevo con un libro así de bueno, así de bonito, así de triste finalmente.

Pobre Nancy, con tanta desgracia a cuestas. Padres pusilánimes, hermanos perdidos, esposos alcohólicos y el infaltable cáncer. Pero aun así, dentro de toda esa miseria y paisajes agobiantes llenos de desierto, poblaciones con cascaras de plátanos y plásticos tirados, peladeros y playas cochinas, testigos de jehová incansables y un poco de esa aura a lo Juan Rulfo de planicie desolada. Aun así hay espacio para una voz cándida, esa que de alguna forma encuentra la manera de vivir con sutileza entremedio de la violencia. Por pedestre que sea.

Me gustan las cruces (o equis) que plagan el libro, como dibujos indescifrables. Me gustan los palos contra los cineastas chamánicos. Me gusta el libro. Que al final parece es lo que importa. Más incluso que los otros dos (Ejercicios de Encuadre y Casa Volada ) que he leído de esta colección.

"En los pocos ratos que pude dormir tuve sueños tristes de esos de los que no te acuerdas nada cuando despiertas, pero abres los ojos y sientes un puro atado en el pecho."

"Para cosas buenas, las nubes . Para cosas malas, sus sombras."

"Ahí me propuso matrimonio incluso antes de que pudiera comerme una sola papa frita. Lo miré un segundo, aterrada con la idea de que fuera una condición para poder almorzar."

"El silencio de todos, a la larga, es peor que estar muriendose. Quizás peor incluso que la esperanza."

"(Los martes o miércoles porque eran los días en que acompañaba a mi papá a la Gallineta, en donde solo era cosa de sentarse en la barra, saludar y esperar a que dejaran frente a ti el completo más lindo del mundo, el completo más completo, y una coca-cola de medio litro)"

"Un dolor muy parecido al de ahora me deshacía por dentro. Como si cuerpo fuera un montón de huesitos de pollo y la muerte un guatón goloso chupandolos con ansia."

"Este mundo es un desierto de cruces"

Radiohead: Los soñadores nunca aprenden


Festival SUE: Radiohead + Flying Lotus + Follakzoid
Miércoles 11 de abril, Estadio Nacional
Produce: DG Medios
La primera frase de ‘Daydreaming’ comienza con algo así. Con esa especie de mensaje críptico, como entre lo onírico y un sacudón más sarcástico. Nueve años es demasiado tiempo. Al menos el suficiente para que la banda de Oxford sacara dos discos y recorriese el mundo otras cuantas. Que el efecto del ‘pay what you want’ de “In Rainbows” dejase de ser una novedad o que –también hay que dejar de ser condescendiente en algunos puntos- el grupo dejase de innovar hacia afuera para indagar hacia dentro. Armar trabajos que parecen más una reformulación de si mismos, con tendencias menos concretas y mucho más difusas.
Muchas variables, es cierto, pero dentro de todo ese vendaval también es cierto que se pueden encontrar muchas constantes. Y de todas ellas la apuesta en vivo es la que ha de ser la más prolija. Prolija, palabra siútica, pero no encuentro ninguna que le haga justicia al armatoste que es capaz de poner en marcha Yorke, los hermanos Greenwood, O’Brien, Selway (más algunos músicos extra) en el escenario.
Desde los colores, las luces, todo parecen esquirlas de un plan mayor. O una puesta en escena que sirve de puente entre un público que ya viene con una idea de lo que puede pasar, más como se interpreta de la misma letra de ‘Nude’: no necesariamente porque sepamos lo que encontraremos, lo podremos llegar a tener.
En líneas generales los setlist de Radiohead tienden a ser caóticos. Ya sea por la extensión de su discografía, porque no gustan de repetirse, etc. Tienden a darle prioridad al disco que promocionan (“A Shaped Pool”, en este caso) más no olvidando el grueso de su catálogo. Sin embargo, esto último tiende a ser más moderado, midiendo la cantidad de hits que entregan en cada pasada.
Ayer no fue el caso.
Ayer pasaron como si nada ‘Fake Plastic Trees’, ‘Let Down’, ‘Karma Police’,’Exit Music (For a film)’, ‘Paranoid Android’, ‘Street Spirit (Fade Out)’ o la poderosa ‘The Bends’. Sin escatimar. En total 26 temas en casi dos horas y media de show. Ni el cielo amenazante de un otoño que se niega a comenzar, ni una lluvia que jamás llegó, sorprendieron más que esta dadivosidad. Sorpresas, pero de las buenas.
Remarcables también resultan esos guiños a “Hail to the Thief” e “In Rainbows” añadiendo varias de sus composiciones en el concierto: la mutante ‘Myxomatosis’ y ‘Where I End And You Begin’, la cristalina y rítmica ‘Weird Fishes/ Arpeggi’, la incendiaria ‘2 + 2= 5’ cuya letra sigue estando tristemente vigente, la catártica ‘Bodysnatchers’ o bien la introspección de ‘All I Need’ (con un divertido comienzo). Una presencia que solo contribuyó a una pega que parece hecha de antemano pero que necesita ser ejecutada. Y esa parte, Radiohead la hizo particularmente bien.
Postales para el futuro: la risa maquiavélica de Yorke, un O’Brien sonriendo constantemente o Jonny Greenwood tocando en su propia dimensión. Como todos los genios hacen, a veces olvidamos que hace menos de dos meses estuvo nominado a un Oscar por la tremenda banda sonora de “Phantom Thread” (ese es su espectro, uno demasiado amplio para siquiera conmensurarlo). Pero por sobre todo la cara de un público que tal vez como nunca se vio metido dentro de esa frase insigne de ‘Street Spirit (Fade Out)’: “Inmerse your soul in Love” .
Ayer hubo mucho de eso. O al menos lo suficiente como para esperar otros 9 años. O los que sean necesarios.

El viento que arrasa - Selva Almada





Me encantó el libro. De alguna manera consigue plasmar esa imagen de pampa olvidada, de lugares donde el diablo perdió el poncho de una forma sumamente desoladora pero enternecedora a la vez. Parecido a lo que hace Federico Falco (más o menos en Flores nuevas y súper bien en La actividad forestal) pero mucho mejor que él.

Una parada obligada que cruza a cuatro personajes con sus pesos e historias de vidas que los han llevado -sin mucha voluntad de por medio- a recorrer caminos dispares pero que tienen como lugar común el sobreponerse- ya sea a los años dorados que ya partieron- o bien a la incertidumbre de un futuro que no se ve para nada estimulante en el caso de los niños.

Jesús y el descampado. No hay más para salvar tu alma. Y es que esa ensoñación que también tiene cabida en la dureza más estricta es lo que parece quiere contar Selva Almada. Secretos familiares para cortar las tormentas o la primera vez que se ve un muerto, son cosas que pasan, se asumen como tal y se olvidan.

La música también encuentra su sentido al sembrarse en tierras vírgenes como los oídos de Tapioca. El trecho donde escucha música en el walkman por primera vez es sumamente bonito:

"La música, al principio, lo sobresaltó: nunca la había escuchado tan cerca, parecía que sonara adentro de los sesos. Ella cerró los ojos y él hizo lo mismo. Enseguida se acostumbró a la melodía,
ya no parecía algo que viniese de afuera. Esa como si la música brotase mismo de las entrañas."

"Ahora que se ponía a pensar, a él le gustaban más los otros, los tristones, que hablaban de aparecidos y amores trágicos. Esa música si que era bonita, hacía que el corazón se le arrugara a uno. No daban ganas de bailarla si no de quedarse quieto mirando hacia la ruta."


Del calor a la tormenta más poderosa. La naturaleza y este paisaje no tiene misericordia para con los pusilánimes.

Estos son mis pasajes favoritos (marqué caleta):

"Cerró los ojos y le pidió a Jesús que, si existía, lanzara sobre ella un rayo fulminante. Esperando se quedó dormida."

"Brauer se sintió viejo o un niño de nuevo, que es parecido, aunque ser viejo no traiga ninguna ilusión, ninguna posibilidad."

"Siempre era así por acá. Primero el castigo de la sequía, después el castigo de la lluvia. Como si esta tierra no dejara de mandarse macanas y debiera ser castigada todo el tiempo. Nunca le aflojaba la cincha."

"¿Qué es la muerte si no la misma cosa, vacía y oscura, sin importar cuál sea el brazo que la ejecuta?"

"La naturaleza, pensaba el Gringo, tiene el secreto que mata todos los secretos que puedan conocer los hombres"

"Vino la policía y se llevó el cuerpo. Nadie hizo preguntas. Mi madre limpió la mesa de los gringos y los sesos que habían salpicado en el piso. Mi padre dijo: La casa invita una vuelta a ver si les vuelve el alma al cuerpo. En cinco minutos todo se había olvidado y la noche siguió adelante como debía ser."

"Si no fuese porque tal vez trajera agua y hacía falta, el Gringo la hubiera cortado como le había enseñado su madre, porque pintaba fea la cosa. Ella le había transmitido el secreto antes de morir. A campo abierto y apuntando al frente de la tormenta, se clava el hacha formando una cruz tres veces, en el último golpe se deja también el hacha metida en la tierra. Parecerá mentira para quien nunca lo vio, pero el cielo se abre, la furiosa tormenta se transforma en un viento revoltoso, pasajero. La tormenta se aleja, con la cola entre las patas, hacia un sitio donde nadie conozca el secreto."


"-¿Todo eso es de veras?- preguntó Tapioca, maravillado por el relato.
-Claro que no. Es metaforico- Dijo Leni, burlona.
-Elena- amonestó el Reverendo-. El Reino de los cielos es el lugar más hermoso que puedas imaginarte muchacho."


Y por último como interpretaba el mundo -por sus olores- el perrito Bayo.

"Ese olor era muchos olores a la vez. Olores que venían desde lejos, que había que separar, clasificar y volver a juntar para develar qué era ese olor hecho mezclas. Estaba el olor de la profundidad del monte. No del corazón del monte, si no de mucho más adentro, de las entrañas, podría decirse. El olor de la humedad del suelo debajo de los excrementos de los animales, del microcosmos que palpita debajo de las bostas: semillitas, insectos diminutos y los escorpiones azules, dueños y señores de ese pedacito de suelo umbrío." 

Los Propios Dioses - Isaac Asimov




Asimov debe ser por lejos -y con una holgura indecente- el mejor autor de ciencia ficción que he leído. Si bien ya la Trilogía de la fundación se me hacia tremenda, con este libro termino por confirmar esa sensación. Y es que el planteamiento de sus conceptos es una rotunda maravilla.

No solo quedándose en explicaciones sobre transferencias de energía entre universos paralelos y gárgaras similares, usando lenguaje coloquial para el inexperto como uno, sino que hilando una historia que se hace interesante y al mismo tiempo esbozando ciertas figuras literarias que se hacen un deleite. Por ejemplo: el asunto de la trinidad en el segundo acto.

El como trata temas como el sexo entre estos entes que carecen de una forma definida además de una naturaleza voluble, pero firmemente preconcebida. Las interacciones entre los mismos y como la concepción que tienen de su mundo termina permeando en su relación, que al final no es más que el dilema interno de un solo ser.

El conflicto eterno entre una humanidad que anhela avanzar a costa de la propia integridad,o bien sin renunciar al privilegio en pos de la estabilidad. Siento que hay mucho por desgranar y es que apunta a ello ¿Cómo poder renunciar a energía infinita, gratuita y limpia aun cuando el universo penda de un hilo por ello?

La mejor ciencia ficción es la que no se regodea en su mecanica sino la que deja abierta la puerta a preguntas. Y acá hay caleta.

Porque al final...

"Contra la estupidez, los propios dioses luchan en vano"

Greatest Hits 2017

Lo bacán de lo bacán sin orden alguno (año anterior acá)

























Películas (del 2017 y 2016 estrenadas este año)

La La Land (2016)
It (2017)
Nocturnal Animals (2016)
War of the Planet of the Apes (2017)
Silencio (2016)
Baby Driver (2017)
John Wick II (2017)
Get Out! (2017)
Dunkirk (2017)
Logan (2017)
A Ghost Story (2017)
Wind River (2017)

Películas ( de otro años)

Mucha película de animación japo y otro clásicos que tenía pendientes hace caleeta.

El Padrino (1972)
Akira (1988)
Perfect Blue (1997)
Eastern Promises (2007)
Memories of Murder (2003)
Zodiac (2007)
El Padrino II (1974)
Tinker Tailor Soldier Spy (2011)
Oldboy (2003)
Memento (2000)
Under The Skin (2013)
Stand By Me (1986)

Libros

Varios compilados de cuentos independientes chilenos y latinoamericanos. Mariana Enriquez sigue siendo una favorita y de paso me saqué el prejuicio con Stephen King.

Las cosas que perdimos en el fuego - Mariana Enriquez
Quiltras - Arelis Uribe
It - Stephen King
Meridiano de sangre - Cormac McCarthy
Montacerdos - Cronwell Jara
Nuestro mundo muerto - Liliana Colanzi
Stoner - John Williams
El cuento de la criada - Margaret Atwood
Matar un ruiseñor - Harper Lee
El señor de las moscas - William Golding
Neverwhere - Neil Gaiman
Silencio - Shusaku Endo

Cómic

Jeff Lemire reinando como todos los años. Saga me rompió el corazón, alguna que otra cosa más autobiográfica y los thrillers habituales.

Descender Vol.4 y 5 - Jeff Lemire/Dustin Nguyen
Saga Vol.7 y 8 - Brian K. Vaughan/Fiona Staples
Sandman Overture - Neil Gaiman/JH Williams III
La Casa - Paco Roca
Rituales - Alvaro Ortiz
Black Hammer Vol.1 - Jeff Lemire/Dean Ormston
Kill or be killed vol 1 y 3 - Ed Brubaker/Sean Phillips
Silver Surfer Vol 1 y 3 - Slott/Allred
Southern Bastards Vol.1 y 2 - Jason Aaron/Jason Latour
East of West Vol.7 - Jonathan Hickman/Nick Dragotta
20th Century Boys Vol.8 al 22 - Naoki Urasawa
Underwater Welder - Jeff Lemire

Series

¡Vivan los viajes en el tiempo! ¡Vivan las series de monitos con historias hardcore! ¡Vivan las series de crímenes!

Bojack Horseman Temporada 1 a la 4
Samurai Jack Temporada 5
Dark Temporada 1
The Handmaids Tale Temporada 1
Doctor Who Temporada 10
Game of Thrones Temporada 7
Boku Dake Ga Inai Machi (Erased)
Shingeki No Kyojin Temporada 2
Legion Temporada 1
Rick and Morty Temporada 2 y 3
Fargo Temporada 3
Mindhunter Temporada 1
One Piece (756-818)

Discos

Cada vez siento que escucho menos música nueva.

Slowdive - Slowdive
Beach Fossils - Somersault
Grizzly Bear - Painted Ruins
War on Drugs - Deeper Undertansding
Cigarretes After Sex - Cigarretes After Sex
Protistas - Microonda
Patio Solar - Migración (la reedición)
Niña Tormenta - Loza
Fleet Foxes - Crack Up
Abel Korzeniowski - Nocturnal Animals OST

Y algunas cosas sueltas de Max Richter


Hechos pulentos

Por fin tenemos el depa, el Chiqui ya va al jardin y aprobé el diplomado con buenas notas. Amiguitos buena onda que apañan en el copete o en los jueguitos de mesas. Mención honrosa para toda la lluvia, nieve, bosques y ríos que recorrimos este año.